

Si los pecados capitales son algo que se ha reprimido es porque son algo que nos cuesta controlar. Son impulsos que nos pide nuestro cuerpo, nuestra biología, y si ha conseguido ser una constante a lo largo de milenios es porque dotaban de alguna ventaja adaptativa a las personas que los sentían. ¿Qué ventaja da la envidia? ¿Y la pereza? Te garantizo que probablemente más de las que te has planteado.